jueves, 6 de junio de 2013

Comprometidos si, pero contigo no




Hoy teníamos previsto publicar una entrada pero iba a ser una entrada muy diferente. Tenía hasta título, e iba a llamar "Ya me cansé" como aquella canción de Alejandro Sanz y en ella ibamos a contar, con cierta alegría, que después de varios años de pelea habíamos decidido dejar de ser troyanos para tratar de cambiar el sistema desde dentro. 

Ibamos a contar que nos presentábamos a unas recientes y sorpresivas convocatorias (aunque llevabamos casi 3 años esperándolas) para ser Supervisor de Cuidados de nuestra planta.

En la entrada ibamos a contar como, después de haber intentado cambiar nuestra organización desde casi todas las caras del poliédrico prisma que es nuestra organización sanitaria, habíamos llegado al convencimiento que para cambiarle el paso a ese gigantesco titán solo se podían hacer desde dentro.

En todos estos años hemos pasado por varias etapas: hemos sido ingenuos y crédulos profesionales, belicosos y beligerantes sindicalistas, blogueros de pro, docentes de planes de formación internos, reconvertidos referentes e incluso impulsores de iniciativas innovadoras.

En esta última etapa como innovadores innovadores ha sido la vez que más cerca hemos estado de las entrañas de la organización. Sin embargo, al no participar del organigrama tradicional, gran parte del esfuerzo en tiempo y recursos (que sobre todo han hecho nuestras familias y nuestros bolsillos) han servido de poco.

En diciembre dijimos basta para tratar de buscar una solución. Queríamos seguir haciendo cosas pero queríamos hacerlas bien. Desde entonces nos hemos reunido con casi todos los estamentos posibles del SSPA (solo nos queda un Director General con el que nos reunimos mañana) para buscar una salida a nuestra situación. Claramente habíamos engendrado un innovador monstruo demasiado innovador para una organización tan anquilosada y oxidada que necesita una instancia "pa tirarse un peo" . 

En esas reuniones hemos hecho todas las propuestas posibles: cambiar de turno, una dedicación parcial, asumir otras responsabilidades, asumir más responsabilidades, ocupar temporalmente plazas vacantes, depender de otras personas, depender de otros organismos, etc.

Por eso cuando hace unos días conocimos la convocatoria nos regocijamos. Era una salida que nos permitiría estar en el horario en el que funciona casi todo en esta organización y tener capacidad de maniobra para seguir haciendo cosas. Y como somos conscientes de que no somos precisamente "los favoritos", decidimos hacer un muy buen proyecto. Por eso hemos estado desaparecidos tantos días...

Antes de ayer, último día de plazo, presentamos nuestros solicitudes, nuestra documentación y nuestros proyectos. La suerte estaba echada y era cuestión de defender bien el proyecto en igualdad de condiciones que los demás aspirantes.

Pero la realidad suele ser de una tozudez tan aplastante que merma las motivaciones mas consistentes. Y la realidad se nos apareció ayer en forma de resolución que anulaba la convocatoria. El mismo día que se acababa el plazo de presentación de solicitudes, alguien se lo pensó mejor y decidió anular el proceso para evitar que alguno de los dos llegará a ganar la plaza. Una triquiñuela legal pero de una incorrección en los modos y las formas propia de alguien que tiene más miedo que vergüenza.

Una tropelía de alguien que, en su soberbia insensatez piensa que, después de todo lo recorrido (una situación muy parecida a ésta la vivimos hace 8 años), vamos a bajar los brazos sin más. 

Todavia habrá quién diga que lo mismo es porque no estamos suficientemente comprometidos... A esos que lo piensan o lo dicen es fácil contestarles, con el Sistema Sanitario Público de Andalucia si, pero con algunas de las personas que deciden dentro de él, claramente no.


Share/Bookmark

lunes, 3 de junio de 2013

A mi también #meJODEquenoPAGUEN



Hace ya unos días que no publicamos nada. Como muchos de vosotros andamos metidos en mil historias. Que si un master, que si un curso de la EASP, que si un proyecto (del que hablaremos en breve), que si CGInnova.

Y es este último proyecto el que nos saca de este breve periodo de desconexión. Y no por sus sombras (que tiene muchas y algún día hablaremos de como estamos aprendiendo del fracaso que es) sino porque una de sus pocas luces se está viendo empañada por la inmensa torpeza de un sistema que no sabe cuidar las cosas buenas que tiene.

Y no nos referimos a nosotros... Nos referimos a la desagradable situación que está viviendo Manuel Escobar, gerente de BIOCAPAX, empresa que fue la primera en creer en nuestro proyecto, en ofrecerse desinteresadamente a colaborar pese a que no ofrecíamos dinero sino trabajo y esfuerzo. Y lo hizo ya con facturas pendientes de cobro de una empresa pública.

La cuestión es que BIOCAPAX lógicamente no vive del aire. No vive de hacer apps gratis para nosotros. Entre otras cosas vive de dar servicios especializados a empresas entre las que se encuentran hospitales públicos.

Y como todas las empresas necesita cobrar por los servicios que presta, al igual que los responsables de las empresas públicas responsables de los pagos esperan cobrar su nómina al final de mes por sus servicios. Pero éstos, en demasiadas ocasiones, olvidan lo primero y retienen facturas con peregrinas excusas que en la mayoría de las ocasiones son absorbidas por la elasticidad de la tesorería de las empresas.

Pero cuando ni siquiera te ponen esas tramposas excusas, la sensación de que te toman el pelo es cada vez mayor y te dan ganas de hacer barbaridades. Al menos yo me las plantearía.

Sin embargo BIOCAPAX es diferente. Pero lejos de ir a la prensa, contar que "desde 2009" le deben las facturas por el mantenimiento y el alojamiento de la web del hospital de Jerez y se las deben porque alguien ha decidido no pagarselas sin mediar explicación alguna, ha decidido iniciar una Campaña para que todos aquellos que estén en su situación consigan que la administración pública cumpla con los compromisos de pago, esos mismos que exige a los demás cuando es la acreedora.

Obviamente ha utilizado la web del hospital de Jerez como plataforma (por algo es suya mientras no le paguen) pero sin cortar los servicios para los usuarios que accedan a ella.

Puedes ver la explicación en su blog. Y si te parece bien, ya sabes, mueve el hashtag #meJODEquenoPAGUEN.

En fin, que hay cosas que nunca podré entender de esta administración pública, que por un lado llena documentos hablando de la colaboración necesaria con empresas y por otro lado empobrece a esas mismas empresas financiandose indirectamente al no pagarle las facturas.



Share/Bookmark


Share/Bookmark

lunes, 29 de abril de 2013

Perversiones y desincentivos

Nicola Cangiogli en 500px 

Los que me conocen y han sufrido muchas de mis diatribas, saben que defiendo, posiblemente por mi pasado de empresario de medio pelo, que una de las cosas que necesita la función pública para mejorar, además de la necesaria profesionalización de la gestión y de los sistemas de selección, nombramiento y evaluación de los gestores, pasa por modificar el sistema retributivo añadiendo una parte variable asociada al cumplimiento de una serie de objetivos.

No debería ser un sistema de incentivos (posiblemente, como dice este video, los incentivos económicos en procesos complejos como los sanitarios no sean la mejor solución) sino un sistema de retribución variable que debería cumplir 2 premisas. En primer lugar, debe estar basado en objetivos reales, medibles, consensuados, escalares, basados en la mejor evidencia disponible y, sobre todo, TRANSPARENTES. En segundo lugar, el sistema debe diseñarse no solo premiando (añadiendo una cantidad previamente conocida al salario) sino que se debe articular un sistema de "incentivación inversa" que, en determinados casos, reste un porcentaje a aquellos que no cumplan con esos objetivos prefijados.

Hace unos años, con el surgir del modelo de Gestión Clínica, el Servicio Andaluz de Salud inventó un sistema de incentivos que llamó Complemento al Rendimiento Profesional que no solo no cumple con las premisas anteriores sino que, debido a otras tres características, se ha terminado convirtiendo en un sistema perverso.

Por un lado es un sistema eminentemente "buenista" diseñado más para "comprar voluntades" en una organización que contaba con demasiados detractores hacia el nuevo sistema de gestión clínica en el que, gracias al carácter grupal de los indicadores, los resultados de los mediocres siempre se compensan y diluyen en los resultados de la unidad de forma que, los que lejos de aportar, restan, siempre perciben una parte de los incentivos de tal manera que el abono se convierte en "una tercera paga extra" encubierta.

Por otro lado, y por aquello de que es un sistema diseñado más para comprar voluntades que para el propósito de incentivar el rendimiento y la consecución de objetivos, el sistema de incentivos no es lineal sino asociado a una tabla retributiva (asociada a su vez a categorías profesionales) de forma que no siempre recibe un mayor incentivo aquel que ha conseguido una mayor consecución, un mayor rendimiento o ha aportado más a la consecución de los objetivos de la unidad.

Y por último, el sistema lleva un sistema de valoración individual asociado a unos objetivos individuales. Pero como ni los objetivos son evaluados de forma continua (y si  sus objetivos se evalúan no se comunican a los profesionales) ni los responsables de esa evaluación tienen capacidad para evaluar (por falta de preparación, de actitud o simplemente de "arrestos"), en la mayoría de las ocasiones la evaluación individual es lineal, otorgando la misma nota a todos los miembros del equipo (o maquillándola con pequeñas variaciones de medio punto).

En definitiva, un imperfecto sistema en una organización  que no es precisamente perfecta, y que con el aumento de peso de objetivos ligados a gasto (Capitulo I, gasto farmacéutico, demoras, etc...) se ha terminado de malear y corromper consiguiendo, en muchos casos, lo contrario de lo que pretendía.

Y nuestra unidad es un ejemplo palmario de ello. Por razones que todos los de la unidad conocemos (somos la unidad con el peor Indice Sintético de Calidad de Andalucía) hemos perdido casi 25 puntos (sobre 100) en los últimos 4 años hasta sacar un triste 50,7 (sobre 100).

Sin embargo, los responsables (por desidia, pasividad, complicidad, inacción, irresponsabilidad e incluso, por qué no decirlo, corrupción) de esta nada insignificante reducción en la consecución de objetivos de la unidad van a recibir una cantidad "como incentivo a su buen hacer profesional" mayor que la que va a recibir el personal de enfermería (de los celadores y los administrativos ni hablamos) que, religiosamente, cumple con los objetivos que se le marcan de forma manifiesta, medible, contrastable y continuada (aportamos de forma directa e indirecta el 40% de los objetivos)

Nadie se extrañará de que, en este escenario, nos den ganas de dejar de cumplir con nuestros objetivos (cosa que, por compromiso, no haremos).

Seguro que el hasta ahora director de la unidad (se le ha premiado cambiándolo de unidad), un eventual al 75% (situación inimaginable en la empresa privada) que es el que más cobra por semejante éxito, tiene la desfachatez de venir a pedirnos que hagamos un esfuerzo suplementario para los objetivos de este año.

Que nadie se confunda, que no es un problema de categorías. En nuestro caso ha salido perdiendo enfermería pero puede que en otras unidades pase al revés. 

El problema es del sistema. Por eso, lo mismo es el momento de plantear una revolución... lo mismo es el momento de cambiar el sistema. Nosotros vamos a plantearlo.


Share/Bookmark

miércoles, 17 de abril de 2013

Zi Zi Zi


Hace unos días fuimos como ponentes al congreso de la SEIS, una sociedad de las de rancio abolengo que organizaba su encuentro anual, InforSalud, en Madrid (Zizizi, en Madrid, todos los años es en Madrid). Una paliza de viaje de ida y vuelta con una noche en medio pero que nos parecía muy interesante de antemano.

Pensamos que era un macroevento científico con muchisimos asistentes y con mucha vida  congresual. Sin embargo, para nuestra sorpresa, asistimos a un evento fundamentalmente organizado para hacer negocio. Zizizi, para hacer negocio. No networking que es la palabra fina con la que los modernos llamamos a aquellos de hacer amigos y conocer gente.

Decimos que para hacer negocio porque fundamentalmente el ese es el ambiente que se respiraba. Un programa descuartizado por profesiones y distribuidas en salas independientes (que poco nos gusta eso!!) y una zona comercial donde las principales marcas del sector de las TICs se habían puesto de acuerdo para montar una especie de hospital del futuro donde todo eran sistemas informáticos de ultima generación, todo muy interconectado y todo muy chulo pero donde nadie hablaba de "su precio" pese a que el título del evento era "Las TICs en tiempos de crisis" y que "el sistema" está más por desinvertir (este informe es la prueba) que por invertir (ni siquiera en pequeñas mejoras).

En esa parte del networking (Zizizi nos pirra el networking) tuvimos la fortuna de desvirtualizar a muchos (gracias Zulema por soportarnos), de conocer a un grupo increible de enfermeras preocupadas por el devenir de la profesión y de saludar a Rafa Pardo (que mira que se le da bien el networking) y Jesús Martinez (que nos lió para su @PediaTIC)

Nosotros participabamos en la seccioncilla reservada a enfermería con título INFORENF donde 50 valientes (no eramos más ^^) asistimos a varias conferencias y comunicaciones muy interesantes. 

Compartimos mesa con la inigualable Azucena Santillán, que habló de las TICs en tiempos de crisis (se adaptó a la perfección al lema del evento), con Marta Fernández, que nos contó el cada-vez-más interesante proyecto del hospital Sant Joan de Déu (Zizizi tenemos que ir) y con Pilar Carpintero, que nos demostró que con tesón y no sin dificultades se puede sacar adelante un proyecto TIC (en este caso un sistema de telecuidados para diabéticos sin patrocinio ni megainfraestructura)

Nos pidieron que repitieramos aquello de "De la Cofia al iPad" de @nurstic y nosotros volvimos a soltar nuestro rollo de que las TICs son una enorme oportunidad para la visibilidad enfermera (podéis ver la presentación aquí) y, a diferencia de otros entornos, aquí no tuvimos que evangelizar. Zizizi ¡¡todos venían evangelizados de casa!! Fue muy interesante ver las caras de los asistentes al verse reflejados en muchas de las cosas que decíamos. Y fue muy satisfactorio ver que, lo mismo, no somos bichos tan raros. Amigo @manyez, hay mucha gente que Zizizi quiere!!!

En definitiva un evento prescindible por su contenido y concepción general (sobre todo por su elevado coste) pero imprescinbible por la gente. Como dicen los turroneros, donde se ponga el face-to-face.

La cuestión es que, Zizizi nos encantó ir... aunque, quizás, tras este post no nos inviten más. 

PD: Para aquellos que no hayan caído en la cuenta, Zizizi es nuestra forma, en "andalú", de afirmar con ímpetu.


Share/Bookmark