sábado, 12 de enero de 2013

Necesitaremos un SIGLO para reponernos


Es posible que alguien pueda llevarse a equívocos al ver esta foto, pero no, no es orina lo que llena esos dos botes de muestra sino lo que los pacientes de nuestra planta llaman "rebujito", una mezcla de manzanilla y tila que toman antes de dormir.

Es posible que muchos puedan llevarse a también a equívocos al ver esta foto, pensando que lo hemos hecho para poder hacer una foto chula para #fotosdesalud pero tampoco.

Incluso es posible que algunos piensen (e incluso digan) que es un montaje para cargar tintas contra nuestra organización. Poco nos conocen si creen eso.

La verdad es que esos botes de orina están llenos de "rebujito" porque a las once de la noche de ayer viernes no había vasos de plastico en mi planta donde poder servir el brebaje. Pero no solo no había en la planta sino que no había vasos de plástico en todo el hospital y no los va a haber en todo el fin de semana.

Ya comentamos en una entrada en mayo pasado (ha llovido desde entonces) que se ponía en funcionamiento SIGLO y con él se avecinaban (ya los había entonces) muchos problemas de abastecimiento pero suponíamos que con los meses todo iría rodando mejor.

Casi 9 meses después de su implantación, el resultado no puede ser peor. 


Nuestros almacenes, otrora repletos, están ahora raquíticos de productos de primera necesidad como son vasos, cucharillas desechables, cañitas, pañales o salvacamas. Obviamente de productos más sofisticados como apósitos y vendas especiales ni hablamos.

En todo este periodo, el responsable local de la plataforma ha usado la antiquísima técnica del ventilador para repartir la responsabilidad de esta situación a diestra y siniestra. Pero, independientemente de que pueda ser verdad que aquellos que piden no lo hacen todo lo bien que pudieran, que los que preparan los pedidos no tienen ni  personal ni preparaciñon suficientes como para funcionar como una central logistica de Mercadona (que surte primorosamente los supermercados de 3 o 4 provincias), que el sistema informático no sea el mejor del mundo, o que la culpa la tienen otros directivos (esta excusa ya no sirve) no hay justificación para que, la mayoría de las veces, la falta de material sea causada por roturas contínuas de stock de productos de alto consumo. La única explicación para esa continua falta de material es su manifiesta incompetencia.

Pero es aún peor. Porque además del enorme daño que situaciones como esta (la gente ha llegado a comprar vasos de plástico y cañitas para toda la planta) hacen a la imagen pública del conjunto del SSPA, el daño económico es mayúsculo si pensamos que 100 vasos de plástico valen apenas un euro y medio y cada bote de orina de 100 ml vale eso mismo. Es casi como atar perros con longanizas. Cuando se evalúe el consumo de las unidades (si es que se puede calcular) alguien dirá que se consume demasiado.

Llegados a este punto, es posible que haya quién se sonroje o incluso puede que se rasgue las ropas si a alguna mente pensante (esas mismas que tienen el boton del ventilador a mano) se le ocurre la idea de externalizar algunos departamentos porque con la gestión pública son manifiestamente ineficientes cuando lo sensato es ser mucho más exigentes con los que son manifiestamente irresponsables.

Obviamente del LEAN de Osenseis ni hablamos por ahora.



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